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Con la climatización con bomba de calor a gas, empresas
como Repsol y Panasonic pretenden potenciar la aplicabilidad de esta tecnología como una solución térmica integral, tanto para la climatización de edificios en el sector residencial, terciario e
industrial, como adicionalmente para la producción de agua caliente sanitaria.
Ésto se consigue mediante la recuperación del calor de combustión del motor, lo que conlleva elevados ahorros tanto en la inversión de los equipos como en su posterior operación.
Panasonic y Repsol han suscrito un acuerdo para promover el sistema de climatización mediante bomba de calor con motor accionado a gas, que
puede proporcionar, según la aplicación, un ahorro medio del 20% respecto a otros sistemas tradicionales como la bomba de calor eléctrica.
Los radiadores de calefacción juegan un papel fundamental en la
eficiencia y el confort de una instalación de calefacción. En el caso de los radiadores calefacción alimentados por agua caliente, garantizan el máximo aprovechamiento de las nuevas generaciones
de calderas (condensación) y bombas de calor trabajando a baja temperatura.
Radiadores de calefacción, máximo confort en su instalación
Ahorro energético y económico
La combinación de los radiadores calefacción de baja temperatura con generadores de alto rendimiento (calderas de condensación, bombas de calor, energía solar, energía
geotérmica) y con válvulas termostáticas garantiza una menor emisión de CO2 a la atmósfera con el consecuente ahorro energético y económico que ésto conlleva.
Una bomba de calor es un aparato cuyo funcionamiento se basa en la
termodinámica. Consiste en transportar energía en forma de calor de un ambiente (que puede ser aire, agua o suelo) a otro. Este proceso se genera a través del cambio de estado de gas a líquido de
un fluido refrigerante por medio de la temperatura ambiente y con ayuda de un compresor.
Un ejemplo claro de bomba de calor es el frigorífico. En este caso, se transfiere el calor del interior del frigorífico (reduciendo su temperatura) hacia el exterior, aumentando la
temperatura de la estancia. En el caso de una bomba de calor para producción de agua caliente sanitaria el funcionamiento es similar: el gas absorbe el calor del aire del ambiente y lo cede al
acumulador de agua a través de un condensador.
Las calderas de condensación son calderas de alto
rendimiento (110% PCI), basado en el aprovechamiento del calor de condensación de los humos de la combustión. Esta tecnología aprovecha el vapor de agua que se produce en los gases de combustión
y lo devuelve en estado líquido.
Con una caldera clásica de tipo atmosférico, una parte no despreciable del calor latente es evacuada por los humos, lo que implica una temperatura muy elevada de los productos de combustión del
orden de 150°C. La utilización de una caldera de condensación permite recuperar una parte muy grande de ese calor latente y esta recuperación de la energía reduce considerablemente la
temperatura de los gases de combustión para devolverle valores del orden de 65°C limitando así las emisiones de gas contaminantes.